Natalia, de Colombia, reconoce que la mujer en el ámbito latinoamericano ha ganado su espacio en la política. Sin embargo, para ella se trata de "una salida a una serie de infortunios con presidentes hombres".
Gabriela, de México, coincide en que una mujer gobernadora puede hallar soluciones a problemáticas sociales y de relaciones internacionales que no han logrado los hombres.
"No creo que una mujer sea mejor o peor que un hombre, simplemente creo el sentido de responsabilidad lo percibimos diferente".
Y Rachell Gamero de Honduras, por su parte, destaca que las mujeres "tenemos el don de mando, no somos corruptas, mucho menos vendidas, y pensamos en el pueblo porque sabemos lo que pasa cada mujer que está en su casa".
Rachel aspira a que su país, Honduras, muy pronto sea manejado por una mujer.
Que el mundo se de cuenta que las mujeres podemos hacer cualquier cosa que nos propongamos
Alfonsí
